No planee quedarme tanto.
No tenia intencion de pasar noches en vela.
No esperaba vivir dos temblores asi de intensos.
No pense que iba a encontrarme, y feliz.
No sabia lo abrumado que llegaria, ni lo renovado que regresaria.
No se me hubiera ocurrido que cruzaria tantos umbrales.
Solamente me deje ir. Confiando.
En Mexico se apuntalaron como pilares convicciones que venian cocinandose, en mas o menos silencio y por diferentes periodos de tiempo, en mi cabeza. Esta vez, no saben a resignacion. Al mismo tiempo, representan una rendicion total.
Me rindo a la serendipia. A la magia. A la propiedad.
Leyendo mis posts mas antiguos encuentro un Sergio Andres muy ansioso. Sigo siendo, en alguna medida. La gran diferencia es que cada vez lo aprecio mas. Y ahi empieza todo el caminito de controlarse.
Controlarse es un proceso constante, progresivamente complejo y refinado. Apropiadamente, es el mejor camino para fluir mas… fluido!
Estas 42 noches fluyeron como nunca nada en mi vida.